Publicado el

¿COMO LOGRAR SACIEDAD SIN COMER DE MAS?

La elección de los alimentos repercute de manera directa sobre los mecanismos metabólicos que regulan la sensación de hambre. En este articulo veremos cuáles son las claves de una nutrición inteligente para combatir el sobrepeso y la obesidad.

Hasta hace 20 años, antes de la acelerada intrusión de aparatos electrónicos y tecnológicos en nuestras vidas, se consumían muchas calorías en las tareas cotidianas de la vida diaria y era posible alimentarse con prácticamente cualquier régimen alimentario y permanecer delgado. Ahora muchas personas son extremadamente sedentarias -entre el smartphone, el control remoto para la televisión y la tablet-, lo que significa que ingerir una cantidad de alimentos relativamente moderada ya constituye una sobrealimentación.
La única forma de comer menos a largo plazo es sentirse saciado y satisfecho para no tener hambre y “esto se logra controlando las hormonas que regulan el hambre, de las cuales la principal es la leptina”.

“Cuando comemos y llenamos el estómago de comida generamos una serie de estímulos que recibe el cerebro y que lo informan acerca de si hemos recibido o no el alimento suficiente para alimentarnos y dejar de comer. Pero el cerebro no recibe, procesa y reacciona de acuerdo a estos estímulos con un “me siento lleno” hasta pasados unos veinte minutos desde que empezamos a comer, y en este intervalo ya se puede haber consumido mucha cantidad de comida”.
La leptina, que regula muchos procesos biológicos y como tal interviene en la fisiopatología de un amplio número de enfermedades, es principalmente una hormona que juega un papel clave en la regulación de la ingesta de energía y el gasto energético.
“La grasa, por medio de la leptina, le dice al cerebro si debería tener hambre, comer y producir más grasa, si debe reproducirse o -en parte controlando la insulina- si debe participar en el mantenimiento y reparación”.

La insulina es otra hormona y ambas trabajan en conjunto. “Tanto la resistencia a la insulina como la resistencia a la leptina están relacionadas con la obesidad porque ambas trabajan para controlar la calidad del metabolismo y, en cierto grado, también controlan el ritmo del metabolismo”.

Como lo logramos, entonces, controlar a estas hormonas?
“Con una dieta de aporte proteico que disminuye al mínimo el consumo de lípidos y azúcares, se alcanza rápidamente una sensación de saciedad, además se preserva la masa muscular y solo se pierde grasa; es una transformación de la composición corporal”.

Finalmente, con esta dieta, además de lograr saciedad, conservamos el masa muscular porque contiene la cantidad de proteínas que el organismo necesita, por eso se denomina normoproteicas. muy diferente de las dietas hiperproteicas que se realizan con alimentos de gran valor proteico como carnes de todo tipo y huevos, se consumen más proteínas de las que el cuerpo necesita y al mismo tiempo se ingiere una importante cantidad de grasas y colesterol. Esto genera un desequilibrio que puede conllevar riesgos para la salud.
Los alimentos normoproteicos estimulan a que el metabolismo utilice los ácidos grasos liberados y los cuerpos cetónicos producidos como sustratos energéticos.
Es decir que la masa magra, en particular el tejido muscular, utiliza la energía proveniente de las reservas de grasa almacenadas en el cuerpo logrando una reducción rápida de éstas para el paciente y esculturizando su cuerpo, ¡porque los saca de donde más tiene!

A medida que se vaya acercando a los objetivos establecidos por el profesional, el paciente debe incorporar de forma progresiva los alimentos siguiendo los principios de la cronobiología natural, es decir, la ritmonutrición para aprovechar su ritmo metabólico mejorado y más eficiente.
Te invito a una consulta para conocer este plan que puede estar combinados con nuestras viandas de siempre para un mejor resultado!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *