
Durante décadas, la pirámide nutricional fue la biblia de la alimentación saludable. ¿Te acordás de aquella imagen con los cereales y harinas en la base, dominando más de la mitad del plato? Bueno, déjame contarte que las cosas cambiaron bastante desde entonces, y para mejor.
De las harinas al plato inteligente
La pirámide tradicional que estudiamos en la facultad ponía a los cereales, panes y pastas como protagonistas absolutos de la alimentación. Arriba de todo, casi como villanas, estaban las grasas y aceites, que «había que consumir con moderación». Hoy sabemos que ese enfoque estaba bastante desactualizado.
La nueva mirada nutricional nos llevó del esquema piramidal al «Plato Saludable» o «MyPlate», donde la distribución es completamente diferente:
- 50% verduras y frutas (con mayor proporción de verduras)
- 25% proteínas de calidad
- 25% cereales integrales o carbohidratos complejos
- Grasas saludables integradas, no demonizadas
¿Qué cambió realmente?
Las verduras tomaron el protagonismo que siempre merecieron. Ya no son un acompañamiento decorativo del plato, sino la base real de una alimentación saludable. En Semana Light, esto lo vivimos todos los días: nuestros platos están pensados con las verduras como estrellas.
Las proteínas subieron de categoría. Hoy entendemos que una porción adecuada de proteína en cada comida no solo nos sacia más, sino que ayuda a mantener la masa muscular, regula el apetito y estabiliza el azúcar en sangre.
Las grasas saludables dejaron de ser el enemigo. Aceite de oliva, palta, frutos secos, pescados grasos… ahora sabemos que son esenciales para la salud cardiovascular, hormonal y cerebral. La clave está en elegir las correctas y en las cantidades adecuadas.
Los cereales y harinas perdieron su reinado. No es que estén prohibidos, pero ya no son la base de todo. Y cuando los incluimos, priorizamos los integrales, con toda su fibra y nutrientes.
Los ultraprocesados quedaron afuera del esquema. Y este es quizás el cambio más importante: la nueva pirámide ni siquiera contempla los productos ultraprocesados. Nada de galletitas envasadas, snacks de paquete, embutidos industriales, gaseosas, jugos azucarados o comidas preelaboradas llenas de aditivos. La base es comida real, con ingredientes que podés reconocer.
¿Por qué estos cambios?
La ciencia nutricional evolucionó. Estudiamos más, investigamos mejor, y entendimos que:
- Una alimentación basada principalmente en harinas refinadas genera picos de glucosa que llevan al hambre constante y al aumento de peso
- Los ultraprocesados están diseñados para generar adicción y no saciedad, llevándonos a comer más de lo que necesitamos
- Las verduras aportan volumen, saciedad, vitaminas, minerales y fitoquímicos protectores
- Las grasas buenas son necesarias para absorber vitaminas liposolubles y producir hormonas
- La proteína adecuada es fundamental para mantener un metabolismo activo
- Cuanto más procesado está un alimento, menos nutrientes conserva y más aditivos incorpora
Comida real vs. ultraprocesados: ¿cómo distinguirlos?
Comida real es aquella que reconocerías si la vieras en su estado natural:
- Verduras frescas o congeladas sin aditivos
- Frutas enteras
- Carnes, pescados, huevos
- Legumbres, frutos secos, semillas
- Cereales integrales mínimamente procesados
- Aceites de calidad
Ultraprocesados son productos industriales con largas listas de ingredientes que no tendrías en tu cocina:
- Embutidos con nitritos y conservantes
- Snacks de paquete
- Galletitas dulces o saladas
- Jugos y gaseosas
- Comidas congeladas con aditivos
- Productos «light» repletos de químicos
La regla es simple: si tu abuela no lo reconocería como comida, probablemente no lo sea.
Lo que siempre hacemos en Semana Light
Cuando diseñamos nuestros menús, pensamos en comida real, sin ultraprocesados:
✓ Proteína adecuada en cada plato – pollo, carne, pescado, huevos, legumbres (no fiambres ni embutidos procesados)
✓ Sin sal agregada – para que puedas condimentar a tu gusto
✓ Grasas saludables – aceite de oliva, frutos secos (no margarinas ni aceites refinados)
✓ Pocos hidratos – los justos y necesarios, priorizando integrales
✓ Mucha fibra – de las verduras, que son las protagonistas
✓ Cero ultraprocesados – cocinamos con ingredientes reales, reconocibles
No usamos caldos en cubitos, no agregamos aditivos, no incluimos fiambres procesados. Todo lo que sale de nuestra cocina es comida que podrías hacer en tu casa, con ingredientes que conocés.
El mensaje para llevar
La nutrición no es estática, evoluciona con el conocimiento. Lo importante no es aferrarse a lo que nos enseñaron hace 30 años, sino actualizarnos y adaptarnos a lo que hoy sabemos que funciona mejor para la salud.
En definitiva, comer saludable hoy significa comer más real, más simple, más natural. Menos paquetes, más alimentos reconocibles. Menos harinas blancas, más colores en el plato. Menos miedo a las grasas buenas, más conciencia sobre la calidad de lo que elegimos. Y sobre todo: alejarse de los ultraprocesados que nos venden como comida pero que están diseñados para enfermarnos.
Y eso, afortunadamente, es exactamente lo que venimos haciendo en Semana Light desde siempre.
¿Querés sumarte a esta forma de comer? Visitanos en semanalight.com o llamanos al 11 5135 6037 para conocer nuestros menús. Delivery en toda la zona.