El masaje de drenaje linfático manual es una técnica suave y rítmica que estimula el sistema linfático para favorecer la eliminación de líquidos retenidos. En el consultorio lo sumamos como complemento del acompañamiento nutricional: no es un tratamiento para bajar de peso, pero ayuda a que te sientas menos hinchada/o y a ver con más claridad los resultados de tu proceso.
Es importante aclararlo desde el principio: el drenaje linfático trabaja sobre el líquido corporal, no sobre la grasa. No baja kilos ni centímetros de grasa por sí mismo. Lo que aporta es bienestar, confort y una mejor circulación del líquido cuando hay retención. Si querés entender bien qué puede y qué no puede hacer esta técnica, lo cuento en detalle en esta nota.
¿Qué es el drenaje linfático manual?
El sistema linfático es una red que transporta un líquido llamado linfa y participa en la defensa del organismo y en el equilibrio de líquidos. Cuando ese drenaje natural se enlentece —por hormonas, medicación, poca actividad, una cirugía o un cuadro de base— aparece la sensación de piernas pesadas, hinchazón y ropa que marca.
El drenaje linfático manual (DLM) consiste en maniobras de presión muy suave, lenta y en una dirección determinada, que acompañan el recorrido de la linfa hacia los ganglios donde se filtra. No es un masaje de amasamiento ni descontracturante: la presión es mínima y nunca debe doler.
¿Para qué sirve el drenaje linfático?
- Retención de líquidos y sensación de pesadez o hinchazón.
- Linfedema (acumulación de linfa en un brazo o una pierna).
- Recuperación posquirúrgica: cirugías estéticas y cirugía bariátrica.
- Edema del embarazo (siempre con autorización del obstetra).
- Edema por medicación (por ejemplo, algunos antihipertensivos o corticoides).
- Alivio del dolor y la pesadez asociados a la retención.
En un proceso de descenso de peso, cuando hay retención de líquidos el número de la balanza y las medidas no siempre reflejan el avance real. El drenaje linfático ayuda a destrabar esa retención para que puedas evaluar tu progreso con más claridad.
Cómo prepararte para la sesión
Con unos pocos cuidados vas a aprovechar mejor el tratamiento:
- Vení con ropa cómoda, fácil de sacar y poner.
- Evitá comidas muy abundantes en las 2 horas previas.
- Tomá agua con normalidad durante el día: la buena hidratación favorece el drenaje.
- Si podés, andá al baño antes de empezar para estar más cómoda/o durante la sesión.
- Evitá cremas, aceites o autobronceantes en la zona a trabajar.
- Después del masaje conviene tener a mano medias de compresión, prendas de descanso o vendas. También se utilizan geles descongestivos.
Podés hacer una o dos sesiones por semana hasta completar el plan indicado. Si necesitás recuperar una sesión, se puede coordinar otro turno dentro de la misma semana.
Contraindicaciones: cuándo avisarme antes del turno
El DLM es una técnica muy segura, pero hay situaciones en las que no está indicado o requiere autorización médica. Contame antes de la sesión si tenés:
- Embarazo o sospecha de embarazo.
- Antecedentes de trombosis venosa profunda (TVP) o problemas de coagulación.
- Insuficiencia cardíaca u otra patología cardiovascular.
- Fiebre, infección activa o herida abierta en la zona a tratar.
- Cirugías recientes (posoperatorio): traé la indicación de tu médico/a si la tenés.
- Uso de medicación anticoagulante.
Podés leer más sobre el cuidado del sistema linfático y el linfedema en MedlinePlus.
Qué vas a sentir durante y después
Durante la sesión vas a percibir una presión suave, rítmica y progresiva. Nunca debe doler. Es habitual sentir mucha relajación o incluso algo de somnolencia: es parte del efecto del tratamiento sobre el sistema nervioso. Si en algún momento sentís molestia, avisá de inmediato.
Después de la sesión:
- Tomá más agua de lo habitual durante el resto del día.
- Es normal tener ganas de ir más seguido al baño: es parte del efecto de drenaje.
- Evitá la exposición prolongada al calor intenso (sauna, sol fuerte) ese mismo día.
- Si podés, sumá una caminata suave: ayuda a potenciar el efecto.
Sesiones y valores
El drenaje linfático se realiza en el Centro Médico K41, a cargo de la Lic. Carolina Pezzone (nutricionista, antropometrista ISAK 2 y masajista terapéutica).
- Sesión individual: $60.000
- Plan de 8 sesiones (una por semana): $360.000 — $45.000 por sesión
- Efectivo sin interés. Crédito o débito con interés.
Además, en el mismo turno podés aprovechar el seguimiento de nutrición: es la mejor forma de que el trabajo sobre la retención acompañe a tu plan y no quede aislado.
Consultas y turnos
Para consultar sobre el drenaje linfático o para reservar un turno, escribime directamente por WhatsApp al 11 5135-6037. Contame qué te gustaría trabajar y coordinamos todo. Si querés combinarlo con tu consulta de nutrición, decímelo al escribir y lo organizamos en un mismo turno.
El drenaje linfático manual es un complemento de bienestar. No reemplaza tu plan nutricional ni ningún otro tratamiento indicado por tu médico/a.